Autor: Graciela Fernandez

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Sábanas viejas

             Me gustan las sábanas viejas, esas que se amoldan suavemente al cuerpo sin deslizarse y sin arrugas. Las que están casi transparentes o a punto de romperse, pero todavía no se han roto. Las que han conocido durante años mis sueños, mis pesadillas, mis ganas de seguir durmiendo un rato más, mis enfermedades y mis noches de amor. Las que han ido perdiendo el color poco a poco tendidas al sol, desplegadas al...

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Regalar poesías II

A veces nos cuesta encontrar las mejores palabras para expresarnos o comunicarnos. Por eso, entre otras cosas, es que compartimos en las redes sociales tantos cartelitos con frases filosóficas, o de amor, o de motivación, o de humor: no son nuestras, pero dicen lo que pensamos o sentimos. O “plagiamos” a algún poeta. Ahora ya no es común, pero en sus buenos tiempos las rimas de Becquer, o los 20 poemas de amor de Pablo Neruda, fueron plagiados hasta...

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Regalar poesías I

Cuando yo era adolescente (1975, 76, 77…) estaban de moda las tarjetas con poesías para regalar. Eran poemas como “Táctica y estrategia”, de Mario Benedetti, y otros por el estilo: fáciles de comprender y con un gancho directo al corazón. Poemas que ponían en palabras eso que muchos querían decir, pero no les salía tan bonito.  El amor y la amistad se vestían de fiesta en esas tarjetas, y también en afiches con imágenes de parejas abrazadas, o paisajes,...

¡Bienvenido a mi vida, Coaching ontológico! 0

¡Bienvenido a mi vida, Coaching ontológico!

El año pasado no escribí casi nada, a pesar de que me pasaron cosas importantes. Es que a veces me ataca el complejo del escritor anómino y pienso: ¿a quién le importa lo que escribo? ¿A quién le sirve, quién lo lee? Y esas dos preguntas me quitan las ganas de escribir, me condicionan, porque lo que tengo para contar no me parece lo suficientemente emocionante o genial como para despertar el interés ajeno.   El complejo del escritor...

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Mamá

        Mi relación con ella no fue sencilla. Más allá del amor que nos tenemos mutuamente, somos muy distintas y eso hizo que más de una vez no nos comprendiéramos ni pudiéramos ponernos en el lugar de la otra.     Para una madre taurina, con los pies fijos sobre la tierra y pocos pajaritos en la cabeza, una hija pisciana soñadora, dispersa, medio hippie y sentimental es como un rompecabezas al que le faltan piezas....

El miedo manda 8

El miedo manda

El hambre desayuna miedo y el miedo al silencio aturde las calles. El miedo amenaza. Si usted ama tendrá sida. Si fuma tendrá cáncer. Si respira tendrá contaminación. Si bebe tendrá accidentes. Si come tendrá colesterol. Si habla tendrá desempleo. Si camina tendrá violencia. Si piensa tendrá angustia. Si duda tendrá locura. Si siente tendrá soledad. (Eduardo Galeano)     Cuando iba al colegio secundario, como teníamos clases en edificio prestado entrábamos  después que terminaba el turno de la...

Facebook: cualquier similitud con la realidad no es mera coincidencia 0

Facebook: cualquier similitud con la realidad no es mera coincidencia

Si hay un espacio virtual donde las miserias y grandezas de la vida conviven al desnudo y sin anestesia, ese espacio es Facebook. Facebook es un gran “Cambalache” igual que el del tango, donde el chisme feroz y malicioso, la violencia verbal, la agresión gratuita, el fanatismo, la intolerancia, la discriminación, se muestran, o mejor dicho se ostentan, con una total falta de respeto por el otro, el que mira, el que lee. Ese otro que de repente, y...

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Pisar el pasado

Lo pasado, pisado. ¿Quién no escuchó esa frase alguna vez, mucho tiempo antes de que la autoayuda, el coaching ontológico y otras disciplinas que hoy están de moda nos empezaran a machacar que la vida es hoy, que lo único que tenemos es el presente y que el pasado no se puede cambiar? Pero cómo cuesta, a veces, pisar el pasado… Cómo cuesta a veces dejar ir lo que se terminó, y también lo que no fue, lo que...

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Cada día que comienza es un día más

Cada día que comienza es un día más para amar, para ser felices, para perdonar y ser perdonados, para sembrar y para cosechar. Cada día que termina es un día menos para amar, para ser felices, para perdonar y ser perdonados, para sembrar y para cosechar. Esa es la única verdad que todos tenemos en común, la única certeza que no necesita comprobación que no necesita leyes que la regulen ni palabras certeras para nombrarla porque la sabemos todos...

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¿Jugar a ser feliz, o ser feliz?

No soy de engancharme con los juegos y propuestas de Facebook, pero cuando hace un tiempo una amiga me invitó al desafío de pensamientos positivos me sumé sin pensarlo dos veces. La consigna era sencilla: durante siete días, había que publicar tres pensamientos positivos relacionados con las cosas lindas o buenas que hicimos o que nos pasaron cada día. El primer día, cuesta un poco. Generalmente, uno está más pendiente de lo negativo, de lo que no funciona como...