El matrimonio gay y las Recién Separadas

(de mi fanpage del Manual de instrucciones para Recién Separadas en Facebook)

Ay, chicas, como éramos pocas pronto se agregarán a nuestras lides los esposas y las esposos de los matrimonios homosexuales que terminarán en divorcio.
No hay ningún error, leyeron bien: LOS esposas y LAS esposos, eso escribí. Es que con esto del matrimonio entre personas del mismo sexo, capaz que tengamos que reveer también la cuestión de los roles dentro de la pareja legalmente casada, que antes estaban de lo más claros: el marido, la mujer, y ahí paramos de contar.
No hace demasiados años que los más evolucionados dejaron de lllamar a su cónyuge esposo o esposa, y comenzaron a llamarlo simplemente “pareja”. Esto se daba (y se da), sobre todo, en las uniones de quienes no han pasado por el registro civil. Uno dice “mi pareja”, y queda de alguna manera implícito que se acuesta con esa persona, o vive con ella, pero que no está formalmente casado. Bueno, ahora con el matrimonio igualitario se acabaron los maridos y mujeres, los esposos y esposas: todos, supongo, pasaremos a ser “pareja” o “cónyuge” a secas, sin distinción de sexo. Como para no errarle. O habrá matrimonios con dos esposas y ningún esposo, y viceversa.
A mí, lo de andar diciendo “mi marido” siempre me sonó más a declaración de ser propietaria de un macho proveedor que a otra cosa. Y lo de “pareja” me gusta, porque pone la unión, la paridad, por encima de la propiedad. Así que si es por mí, pueden ir derogando ya mismo las palabras marido, esposo, esposa, mujer o señora, y que todos seamos simplemente la “pareja” de alguien. Cónyuge no, suena feo. “Te presento a mi cónyuge…”, “Dejame consultarlo con mi cónyuge…” “Mi ex cónyuge…” Naaaa, prefiero pareja, nomás.
Eso sí: creo que voy a tener que retocar el libro antes de reeditarlo, para ponerme a tono con los nuevos tiempos. Por lo menos acá en Argentina. Voy a tener que eliminar la palabra “marido ” y reemplazarla por “pareja”, para que sea más universal.
¡Por una ver en mi vida, tengo que anticiparme a los hechos! Porque cuando empiece el aluvión de divorcios gays, mi libro tiene que estar al alcance de todas las RS, sean del sexo que sean.