Mate y amigos

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2 Respuestas

  1. Bueno, yo no tomo mate, pero mis cafés tienen el mismo sabor que esos mates tuyos. Inclusive hubo una época, cuando mis hijos eran adolescentes, en que solía decirles:

    – Cuando quieras una charla, sólo decime “tomemos un café”, y yo sabré que algo está dando vueltas por tu mente y lo querés compartir.

    No sé si lo recuerdan o es algo subconciente, pero todavía a veces aparecen por mi casa, proponiéndome un café, que siempre conduce por largos caminos de diálogo.
    Un beso. Graciela

  2. matias dice:

    Yo leí ese relato mientras hacía uno de los repartos. Me emocioné como un boludo: El Flaco Olivieri era tío mio…

    Desde aquella vez me prometí pasar, pero nunca más me caí por acá, porque me olvidé muy mal, preocupado por cosas más inmediatas. Ahora que lo leo de vuelta, aprovecho y te agradezco =D

    Saludos!

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